“El juego del amor y del azar”, una comedia de enredos que no pasa de moda

“El juego del amor y del azar”, una comedia de enredos que no pasa de moda

El teatro es, desde hace siglos, una expresión artística en la cual los espectadores disfrutan yendo a los establecimientos en donde se presentan compañías de actores prestigiosas que cuentan diversas tramas.

Hay personas que prefieren las historias dramáticas, otras las comedias y algunas los musicales, todas tienen en común: el gusto por el rito que conlleva ver una narración siendo contada en vivo delante de sus propios ojos.

Si además del teatro sos fanático de los juegos de azar, y frecuentás el portal Loterías Mundiales para verificar los resultados de tus jugadas, existe una pieza teatral que conjuga ambos mundos. Es comedia clásica que seguramente sea de tu interés.

 Estamos hablando de la obra “El juego del amor y del azar”, escrita en el siglo XVIII.

La trama del clásico

La pieza teatral fue escrita en el año 1730 por el francés Pierre Marivaux, y contiene las típicas escenas de una comedia de enredos situada en ese contexto. Indaga sobre los sentimientos amorosos y sobre la búsqueda de destino de las clases más acomodadas de la época, quienes a menudo no tenían decisión sobre sus propias vidas.

La historia comienza cuando Orgón, un acaudalado señor del Siglo de las Luces, comienza a buscar un esposo para su hija Silvia. Después de pensarlo bastante, decide que el elegido será Dorante, el heredero de un viejo amigo suyo.

En esa época, las mujeres no podían rehusarse a contraer matrimonio con la persona que su progenitor había escogido, por este motivo Silvia tiene una idea: cambiar su identidad con la de su criada Lisette.

Pero lo que ella desconoce es que su prometido Dorante había tenido la misma idea y cambia su papel con Arlequín, su sirviente.  Orgón se da cuenta de los planes de ambos, pero decide dejarlos continuar con la farsa para ver hasta dónde son capaces de llegar.

A pesar de mostrarse con sus identidades cambiadas, y de estar vestidos con ropas harapientas, Silvia y Dorante se enamoran uno del otro, así como también lo hacen Lisette y Arlequín.

Pero lo que todos ignoran que de hecho pertenecen a la misma clase que su ser amado.

La pieza pone de manifiesto la realidad de la época, en donde los matrimonios arreglados escondían falta de amor y representaban a la condena a un futuro no deseado por la mayoría de los jóvenes.

También es una crítica a la lucha entre el corazón y la razón, dado que demuestra que al no saber quiénes son realmente, puede triunfar el amor como un sentimiento puro entre dos personas. Aun en una sociedad en donde los enlaces matrimoniales estaban arreglados muchas veces desde antes del nacimiento de los contrayentes.

Si te gustaría leer más sobre historias de la sociedad del cortejo y del Siglo de las Luces, te invitamos a que consultes con la biblioteca de tu barrio o en una casa de libros especializados para que puedan asesorarte sobre escritores y obras famosas del Iluminismo.

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